El internet es una
herramienta tecnológica que usualmente es muy utilizada por todos, especialmente
por los estudiantes que le han dado un mal uso a esta. El plagio es la constante
en todos los salones de las escuelas e instituciones educativas, actualmente. Toda la información que buscamos proviene en
su mayoría de sitios poco confiables, que muchas veces resultan siendo una
pérdida de tiempo, y además de esto tendemos a aburrirnos luego de leer varias
páginas. Existe una “infoxicación” que sacrifica calidad por la cantidad.
Somos la generación de
los nativos digitales, porque no necesitamos que nadie nos enseñe, en cierta
forma, desarrollamos habilidades comunicativas en este campo, como en el mismo
lenguaje oral que nos es transferido y transmitido de forma, casi que orgánica.
Nos encontramos entonces frente a una nueva forma de consulta bibliográfica:
las bases de datos. Estas permiten acceder a la información de forma más
precisa. Ahora las posibilidades se extienden permitiendo acceder no solo a
libros, sino a material audiovisual, tesis y revistas científicas. El
conocimiento trasciende fronteras, podemos encontrar material bibliográfico en
cualquier idioma, del tema que sea y en el preciso instante. La búsqueda ahora
es más amplia que en cualquier momento en internet, debemos saber encontrar lo
que nos propusimos a consultar desde un inicio, sin irnos por las ramas.
Los filtros usan
palabras determinadas para poder encontrar lo que la persona requiera. Sin
embargo se usan otros criterios de búsqueda, los cuales no solo dependen de una
palabra clave, sino que se basan en los parámetros de búsqueda que tenga el
usuario en las diferentes plataformas que suele consultar, por ejemplo en los casos
de Gmail y Youtube se pueden
identificar los gustos o tendencias que prefiera la persona en cuanto a música,
hobbies, moda, etc. Podemos concluir que los filtros son el mecanismo de
búsqueda mediante el cual el usuario puede hacer una investigación seria y
verás. Redboks y Endnote fueron las
bases de datos disponibles en el portal web de la universidad, los cuales ni
tenía idea que existían, esto me parece un total desperdicio porque la
Javeriana paga mucho dinero para mantener dichos sistemas de consulta,
destinados a los estudiantes y en general para toda la comunidad javeriana.
Pienso que esta solución está en la propia casa y desconocemos absolutamente su
existencia y gran utilidad, en mi caso añadí a mi historial de consulta bibliografía,
varios de mis libros consultados en este y otros semestres pasados que ya se me
habían olvidado.